Rincón Carmelitano

isabelIsabel de la Trinidad: Alabanza de gloria  Esta es su vocación en el Carmelo.  El culmen de su vocación trinitaria. Vivir en lo más íntimo de su alma alabando la presencia de la Trinidad en ella, en constante adoración. Vocación eterna; lo que inicia en la tierra, seguirá viviéndolo en el cielo, toda la eternidad, con los bienaventurados: ¡Alabar, adorar a la Santísima Trinidad, alegrándose de estar en su presencia!

   La oración de Isabel, muy inspirada, ”Elevación a la Santísima Trinidad” pone de manifiesto la profundidad de su vocación. Trascribimos algunos párrafos:

   ¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro! Ayúdame a olvidarme totalmente de mi para establecerme en Vos, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Vos, oh mi inmutable, sino que cada momento me sumerja más íntimamente en la profundidad de vuestro misterio.

   Pacificad mi alma; haced de ella vuestro cielo, el lugar de vuestro descanso. Que nunca os deje allí solo sino que permanezca  totalmente con Vos, vigilante en mi fe, en completa adoración y en entrega absoluta a vuestra acción creadora.

   ¡Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!. Me entrego a vos como víctima. Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos hasta que vaya a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas!

Isabel de la Trinidad

Hermanas Carmelitas

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