LA EDUCACIÓN: UN RETO A LOS PADRES, A LA IGLESIA Y A LA SOCIEDAD. Parte IV

Students Holding Question Markes, What Kind of Future Could Have?

(…) Es una evangelización a medias. Jesús no quiere discípulos cobardes. El gran consejo de Jesús es: ¡no tengáis miedo! ¡No temáis!, ¡Yo he vencido al mundo!

Un cobardita no está bien evangelizado, algo le falta. El acercamiento a Jesús crea humanidad, educa, enriquece y enriquece todas las facetas de una persona humana. Educar, es decir, crear una persona cabal es evangelizar. ¿Por qué? Porque sin la fe en Jesús no sabemos lo que es el hombre y hoy menos que nunca.

Nos vamos dando golpes por las esquinas, andamos a tientas por la vida. Porque Jesús es la luz. El que de repente da la luz y se ve lo que es ser hombre se ve lo que tiene que ser la sociedad humana y cómo nos tenemos que tratar unos a otros: en la vida personal, en la familia, en el matrimonio, en la amistad, en la política. Jesús ilumina el conjunto de la ida humana Luego evidentemente teniendo la misma meta para todos los caminos pueden ser diferentes.

No vive de la misma manera el espíritu de Jesús un muchacho de siete años que otro de catorce. Un muchacho que es súper activo a otro que es tímido y que es medio inhibido. Bueno, cada uno tiene su procedimiento y sus necesidades particulares. No es lo mismo educar a una hija que a un hijo. A la hija cuando es la mayor que cuando es la pequeña; cuando son muchos hermanos que cuando son pocos.

La educación tiene luego muchos matices, muchos detalles porque es ir haciendo un traje a medida para cada hijo cada quince días, según él va creciendo y va asimilando, pero el tema central es verdadero para todos. Educar es evangelizar, pero podemos preguntarnos: ¿qué es evangelizar?

Evangelizar es hacer que crezca en el corazón de cada “personilla” de cada muchacho, de cada muchacha, la adoración a Jesús. Con muchas metáforas se habla del amigo Jesús, del amigo invisible, de lo que se quiera. En el fondo todos tenemos que desembocar en adorar a Jesús. Jesús es mi Dios, es decir, mi ideal, mi garantía de vida, la tierra firme de mi vida, la fuente de mi vida y la meta de mi vida. Jesús es mi Dios.

No hemos valorado suficientemente en la Iglesia, en la vida cristiana el tesoro que tenemos de poder presentar a Jesús como modelo de humanidad.Yo no me resigno, no puedo pensar que la figura de Jesús no sea capaz de ganar el corazón de jóvenes, de los chicos y chicas de ahora. Yo cuando veo el resultado de nuestras catequesis de confirmación, el resultado de los ex alumnos en los colegios de religiosos y religiosas digo, pero bueno ¿a estos chicos no hemos sabido hablarle de Jesús?

Cuando salen de un colegio de religiosos o religiosas y se casan por lo civil, o se van a vivir juntos tranquilamente sin casarse, bueno, digo, estos chicos no han percibido a Jesús como el Dios de su vida. Entonces el colegio no ha cumplido su meta. La Iglesia no tiene colegios para educar cristianamente y para forjar personalidades cristianas y ahora en el ambiente desacrilizado y descristianizado con más razón que nunca y a veces hemos condescendido demasiado. Veníamos de una Iglesia atosigante en los tiempos del franquismo y de repente nos pusimos a decir: ¡bueno, bueno, bueno, pero no tanto, eh!; ¡somos cristianos pero sin exagerar! … Continuará…

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