Liturgía HP n. 1126 – 1127

El Cirio Pascual

La palabra “cirio” viene del latín cereus , de cera, del producto de las abejas. El cirio pascual es el cirio más importante, este se enciende en la Vigilia Pascual como símbolo de Cristo Luz. Este cirio es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia. En medio de la oscuridad , de una hoguera se enciende el cirio, que tiene una inscripción en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y de las letras Alfa y Omega, la primera y la última letra del alfabeto griego indicando así que Cristo es el principio y fin del tiempo y de la eternidad. En el cirio se incrustan cinco granos de incienso simbolizando las cinco llagas de Cristo. En la procesión de entrada de la vigilia se canta por tres veces la aclamación al cirio: “Luz de Cristo”. El cirio estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena pascual. Una vez concluido el tiempo pascual es conveniente que se conserve en el baptisterio. A lo largo del año se encenderá en las celebraciones del Bautismo, en las exequias, y también en las profesiones religiosas. Equipo de Liturgia

El Baptisterio

Los primeros cristianos , según San Justino mártir y Tertuliano, no tenían más bautisterios que las fuentes, los ríos , los lagos o la mar que estuviesen más cerca de su habitación y como muchas veces la persecución no les permitía bautizar en medio del día, acudían de noche o conferían el bautismo en sus casas. Luego comenzaron a edificarse los “baptisterios” o “bautisterios”, en forma de pequeñas capillas destinadas a la administración del Bautismo, próximas de las iglesias adosadas a ellas o dentro de las mismas. La fuente bautismal se coloca en capillas dentro de los templos, ordinariamente junto a la entrada, para significar que el Bautismo es la puerta para la vida cristiana y los demás sacramentos. Equipo de liturgia

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