Despertarnos otra vez a la Fe

Me han dicho que en Italia la gente se está despertando a la fe católica. Las Iglesias están llenas en los Domingos, no solo de mujeres sino de hombres, niños y jóvenes. Esto me da mucho consuelo en un momento en qué estoy preocupada para todo el mundo y, en especial manera, para España y los españoles.

No sé lo que está pasando en los corazones de los hombres y de las mujeres en España, pero parece que hayan puesto el Domingo al mismo nivel que los otros días de la semana…

Pero el Domingo es Santo porque se celebra la Santa Misa. En Ella Cristo es VIVO Y PRESENTE en la Eucaristía, en aquellas apariencias de pan y de vino que tenemos todos los días en la mesa pero que después de la consagración, se transforman en los medios en qué Cristo entra en nosotros para curar nuestra alma. Y parece imposible que, en la época de la tecnología en la que vivimos, no podemos creer en la Infinita Ciencia de Dios, una Ciencia tan poderosa e inmensa que transforma el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Cristo todo lo que ha hecho, lo ha hecho por Amor al ser humano. Rellenarnos de Cristo es rellenarnos de Amor para Él y para nuestro prójimo que es lo que quiere Dios Padre de todos nosotros.

La Eucaristía es el corazón de la Fe Católica. En Ella Cristo nos nutre con Su Cuerpo y nos fortifica con Su Sangre. La Eucaristía es el prodigio del Verdadero Amor. Es Cristo que continua a volver vivo, para vivificar las almas en todos los tiempos.

No se puede cambiar el mundo si no entendemos el Amor que Cristo tiene por cada uno de nosotros. No podemos cambiar el mundo si no abrimos nuestros corazones al Amor de Dios. Un Amor – Energía capaz de La Ciencia Infinita que no podemos entender, y es por eso que necesitamos LA FE, para seguir a la Verdad y al verdadero Bien, también cuando no entendemos.

Si realmente somos católicos, sabemos que nuestra Persona no está hecha solo de carne. La mente no coincide con el cerebro. El cerebro solo es la “interfaz” de traducción entre la mente y el mundo exterior. En realidad la mente coincide con nuestra alma en donde también residen los impulsos, las motivaciones que nos empujan hacia una acción u otra. Por lo tanto, el alma existe, somos alma y cuerpo y el alma, así como el cuerpo, NECESITA ALIMENTARSE de aquél Amor PURO que es Cristo hecho Cuerpo y Sangre en el Pan y en el Vino consagrados. Ésta es la Infinita Ciencia de Dios que nos viene a sanar con Su Único Hijo: el antivirus de aquel “virus” (que se comporta como un virus informático) que en la Biblia se indica como “pecado original”.

Cristo es el Eterno, es aquél que ha vencido la muerte, es aquél que nos muestra el Camino de todo lo que es Bueno y Justo porque es el Testigo de todas las cosas creadas y de sus reales funcionamientos.

Debemos tener fe en el Amor que Cristo siente para todos nosotros y acogerLe en nuestra almas y en nuestros cuerpos en la Eucaristía.

bDS

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