LA OPORTUNIDAD DE LA CARIDAD

Se lleva celebrando en esta Parroquia la semana de la Caridad. Cada día, Cáritas Parroquial al frente, ha organizado distintos actos dirigidos a ese lugar de encuentro, que puede estar en cualquier sitio, en una Iglesia, en cualquier calle, incluso en un bar, en un centro comercial, un parque, en nuestra propia casa y familia…Ese lugar al que todos estamos llamados a acercarnos muchas veces y que se conoce como CARIDAD.Y digo que es un lugar, porque con todo lo que lleva implícito su significado, no puede quedarse solamente en una palabra.

Actualmente vivimos en una sociedad que se enorgullece de pensarse “ auto suficiente”, que no precisa de ningún tipo de ayuda o consejo .Confiamos tan plenamente en nuestras fuerzas, capacidades y potencialidades que generamos un espíritu de prepotencia que rige nuestro comportamiento y esto hace aflorar el egoísmo personal que hace que todo gire alrededor del “yo mismo, mi realidad y mis necesidades”.Y en este trayecto , ¿cuántas veces nos olvidamos de la presencia de Dios?…

La Caridad es precisamente todo lo contrario en ella está Dios. No sólo necesita de Caridad el que no tiene recursos para sobrevivir, el que tiene hambre, el que no llega a final de mes…Hay situaciones extremas que la requieren , pero a la vez hay otras que parecen enmascaradas en el discurrir de esta sociedad de la autosuficiencia.

Hay que reconocer que solos no somos nadie, que necesitamos del prójimo( que es aquella persona que está en relación con cualquier otra), que necesito de sus capacidades y potencialidades, porque yo soy insignificante. Y del mismo modo que yo necesito la Caridad del prójimo, el prójimo puede necesitar la mía.

Dios nos da cada día la oportunidad de la Caridad en situaciones cotidianas,o en situaciones difíciles, donde podría aflorar el egoísmo ( que es lo que primero nos sale).Es en estas situaciones donde debemos reducirnos a la nada, ponernos en el lugar de aquel que tenemos delante y que está sufriendo ( aunque aparentemente no lo parezca) y mostrar la Caridad con una sonrisa, tal y como a nosotros nos gustaría recibirla. A veces, en este mundo tan auto suficiente, no necesitamos más limosna que una palabra amable, una sonrisa, un “ tranquilo que no tiene importancia”, una muestra de cariño hacia esa persona que te ha hablado o tratado mal,..Todo eso es Caridad. Es ese toque que deja pensando y agradecido al que la recibe y que tanto necesitamos y valoramos cuando lo hallamos .Pero para darnos cuenta de estas necesidades primero hemos de tropezar.

San Pío de Pietrelcina escribió: “ Bendita crisis que te hizo crecer, la caída que te hizo mirar al cielo, el problema que te hizo buscar a Dios” .Y yo añadiría: que te dio la oportunidad de encontrar a Dios en la Caridad del otro.

L.P.A.

 

 

Comentarios cerrados.