LA PUERTA

Representa a Jesús , que dijo de sí mismo : “Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir , y encontrará pastos “ (Jn 10,9).
El umbral sagrado de una iglesia ofrece el paso a un espacio que no es una simple sala multiuso, sino a un ambiente que siempre está habitado por el Señor que nos espera, presente en el sacramento eucarístico y por los santos cuyas imágenes son ventanas , puntos de contactos, abiertas a su presencia.
Las primitivas basílicas no tenían puertas, sino solo unas cortinas en la entrada; esta era una de las causas de la importancia del ministerio litúrgico de los “ostiarios” o porteros, que solo dejaban pasar, según los casos y a sus lugares respectivos, a los fieles, los penitentes o los catecúmenos.
Más que las hojas de las puertas, que tienen una función utilitaria, lo más significativo es la entrada, el umbral de la iglesia.

LITURGIA

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