Curiosidades de los Santos

La declaración oficial de santidad de una persona se denomina canonización. Al declarar “santa” a una persona, la Iglesia asegura que esa persona está, con toda certeza, junto a Dios; y ha vivido el evangelio en su espíritu y específicamente, en determinadas virtudes, en grado heroico.

En consecuencia la presenta como modelo de conducta evangélica e intercesora ante Dios. La canonización implica también que esa persona debe recibir veneración (culto) universal; que el creyente puede rezar confiadamente en ella; que su nombre se inscriba en la lista (canon) de los santos de la Iglesia; y se la “eleve a los altares” es decir, se le asigne un día de fiesta para la veneración litúrgica por parte de la Iglesia entera, y se le puedan dedicar capillas, iglesias y santuarios.

Antes de la canonización El santo debe pasar por tres etapas: Siervo de Dios Se trata de constatar si la persona muerta en concepto de santidad ha vivido las virtudes evangélicas en grado heroico. Para ello se investiga su conducta, actitudes, obras, escritos, y el testimonio de quienes la han conocido. Si el resultado lo merece, se la declara Siervo de Dios Venerable Es un “salto” muy importante. Supone confirmar la heroicidad de sus virtudes. El Papa promulga, en un decreto, que esa persona es “digna de veneración”, es venerable. La veneración ha de ser privada y nunca en actos públicos.

Corpus Christi

El nombre completo de esta solemnidad es “EL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO”, y actualmente se celebra el Domingo siguiente a la Santísima Trinidad. Esta fiesta se comenzó a celebrar en Lieja en el año 1246, siendo extendida a toda la Iglesia occidental por el papa Urbano VI en 1264, con la finalidad de proclamar la fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía . Presencia permanente y sustancial, más allá de la celebración de la Misa y que es digna de ser adorada en la exposición solemne y en las procesiones con el Santísimo Sacramento. Este es el día de la Eucaristía en sí misma; una ocasión para creer y adorar. LITURGIA

Comentarios cerrados.