Solidaridad y Caridad

Mientras que en todo ámbito católico europeo comienza a decrecer la solidaridad con los más necesitados, en España no es así, a pesar de la crisis que se reduce, pero no termina. Es posible que ese decrecimiento no se esté produciendo tanto en el resto del Europa dentro de los organismo y grandes entes católicos asistenciales, pero si se observa en la capilaridad de las ayudas parroquiales, de las cáritas parroquiales.

Por el contrario, en España crece y crece cada vez el impulso caritativo de las parroquias e, incluso, el acercamiento y presencia de personas o empresas no habitualmente cercanas a la Iglesia a las cáritas diocesanas o Cáritas España. En este último caso puede que esté produciendo un cierto desencanto respecto a otras ONG’s o, también, se mire con mayor prevención a los organismos gubernamentales y dependientes de los grandes grupos políticos dedicados a la atención de los verdaderamente desfavorecidos. No disponemos por el momento de las estadísticas debidamente comparadas respecto al decrecimiento caritativo europeo, ni tampoco las cifras que están surgiendo como respuesta a esa presunta desconfianza respecto a algunas ONG’s, ni, en torno, a organismos gubernamentales o de titularidad política dedicados a la asistencia, estos últimos más que nada por la debilidad presupuestaria pública. Pero esperamos tener dichas cifras y ofrecerlas cuando sea posible.

El amor a los hermanos no es una carrera de Fórmula Uno. Ni tampoco los resultados anuales de Cáritas y de otras organizaciones de asistencia de la Iglesia, son como las cuentas de resultados de las grandes compañías o bancos que luchan en los mercados. Aquí bien podría decirse que vale más la calidad que la cantidad, aunque buenas son las cantidades copiosas que ayudan a frenar tanta desesperanza. Y porque no nos engañamos el esfuerzo de los católicos en muy capilar, de muchos pocos, de pequeñas cantidades en monedas o billetes dejados en los cestillos de las colectas o en los tradicionales cepillos de las paredes de la Iglesia.

Una parte del pueblo llano que acude a misa los domingos o participa en actos solidarios católicos actúa con una entrega notable, muy notable, tal vez un poco inesperada si nos movemos con datos y de los tiempos de las llamadas vacas gordas. Aún así, todavía se puede y se debe hacer más.

Como sabéis nuestra caritas parroquial funciona muy bien gracias a: voluntarios que emplean su tiempo para los más necesitados y socios y benefactores que con sus aportaciones hacen que sea posible la realidad de la ayuda. Por ello, os invito –si todavía no sois socios- a ser parte activa haciéndoos socios de Caritas. Es una obligación como cristianos comprometidos vivir la caridad y se puede hacer de diversas maneras, una de ella, siendo socio de caritas. Otra opción es ser voluntari@…toda ayuda es buena.

Don Raúl

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