FRANCISCO SIEMPRE NOS SORPRENDE

Francisco siempre nos sorprende. Y es que el Papa apareció por sorpresa el jueves, 28 de junio, en la cena especial con 280 pobres, refugiados y expresidiarios que celebró en el Vaticano Mons. Konrad Krajewski, Limosnero Pontificio, tras haber sido consagrado Cardenal en el Consistorio presidido por el Santo Padre ese mismo día.

El nuevo cardenal Konrad Krajewski celebró así “la púrpura” recibida en el Consistorio Ordinario Público del 28 de junio de 2018 con una cena especial en el Vaticano junto a 280 pobres, refugiados y expresidiarios, informa el medio del Vaticano ‘Vatican News’.

La cena tuvo lugar el viernes, 29 de junio de 2018, en la fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo: Los participantes se sentaron a la mesa en una sala grande, donde fueron servidos y asistidos por 80 voluntarios, entre ellos diáconos permanentes y las Misioneras de la Caridad, que colaboran con la Limosnería apostólica distribuyendo comida a quienes viven en dificultades o no tienen casa en las estaciones ferroviarias romanas.

La fiesta fue preparada por el cardenal Konrad Krajewski, en la solemnidad de los Patronos de Roma, después de que éste concelebrara la Misa junto al Pontífice, los otros nuevos cardenales y los 28 arzobispos metropolitanos que recibieron el palio.

El Papa Francisco sorprendió a todos con su llegada alrededor de las 18:30 horas –señala ‘Vatican News’– deseoso de unirse a la celebración y compartir mesa con todos los allí presentes, incluidos los familiares del neo purpurado, popularmente conocido como “don Corrado”, oriundo de Polonia.

Mira, don Corrado, que no he venido por ti ¡sino por todos ellos!”, dijo el Obispo de Roma bromeando antes de sentarse y permanecer allí unas dos horas, hablando con todos y escuchando sus historias, a menudo cargadas de sufrimientos, pero también de tantas esperanzas.

Las numerosas conversaciones que Francisco mantuvo a lo largo de la cena con los refugiados, destacó la presencia de una niña siria nacida en Roma, que recibió ese mismo día el sacramento del Bautismo. El Papa la bendijo y manifestó su conmoción sobre la cuestión de los niños migrantes, que están siendo separados de sus madres en las zonas de la frontera entre Estados Unidos y México.

Asimismo, el Papa estuvo con los voluntarios de la comunidad de San Egidio, que colaboran con la Limosnería apostólica del Vaticano y trabajan por acoger a migrantes y refugiados.

El ambiente de familiaridad y fraternidad marcaron la velada, en la que muchos testimonios de diferentes personas “tocaron el corazón de Francisco”, indica el medio de comunicación vaticano. Hubo también espacio para las fotos en grupo y momentos de risas, como el que surgió cuando uno de los participantes de la cena, con una larga barba blanca, tomó el solideo rojo del cardenal Konrad Krajewski y se lo colocó para “posar en el retrato”, señala ‘Vatican News.

A fin de cuentas otra lección más del Papa Francisco de humildad y de cercanía a los pobres y necesitados de la cual todos deberíamos aprender. Predicar con el ejemplo, se suele decir vulgarmente, pues que así sea también con nosotros. El Papa Francisco nos insta a no amar de palabra, sino con obras.

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