{"id":11119,"date":"2025-04-18T12:50:18","date_gmt":"2025-04-18T11:50:18","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=11119"},"modified":"2025-04-18T12:50:18","modified_gmt":"2025-04-18T11:50:18","slug":"editorial-267","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2025\/04\/18\/editorial-267\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>El Triduo Pascual: Coraz\u00f3n de la Fe Cristiana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el silencio sagrado de la Semana Santa, cuando la Iglesia se inclina ante el Misterio m\u00e1s grande de la fe, llegan los d\u00edas que sostienen el alma del cristianismo: el Triduo Pascual. No son simples conmemoraciones, sino realidades vivas que nos sumergen en el abismo del amor de Dios. Jueves Santo, Viernes Santo y S\u00e1bado Santo son el umbral de la Pascua, el tr\u00e1nsito de la muerte a la vida, de la tiniebla a la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>El Jueves Santo es el d\u00eda del amor que se hace servicio. Cristo, en un gesto que estremece, se arrodilla ante sus disc\u00edpulos y les lava los pies. No es solo un acto de humildad, sino una revelaci\u00f3n: el Maestro se hace siervo, anticipando en el agua y en el tacto de sus manos el sacrificio que consumar\u00e1 en la Cruz. Luego, en la \u00daltima Cena, instituye la Eucarist\u00eda, el sacramento de su presencia permanente. Bajo las especies de pan y vino, se entrega por completo, invit\u00e1ndonos a comer y beber de su vida. Despu\u00e9s, el silencio: el sagrario queda vac\u00edo, el altar desnudo. El Monumento, adornado con flores y velas, guarda el Cuerpo del Se\u00f1or, como un anticipo del sepulcro. La Iglesia vela, adora, espera. La despedida es dolorosa, pero necesaria: solo quien ha conocido la ausencia puede comprender la plenitud del encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>El Viernes Santo es el d\u00eda del amor crucificado. La Iglesia, vestida de luto, calla. No hay Eucarist\u00eda, porque el Cordero ya ha sido inmolado. En la Liturgia de la Pasi\u00f3n, se proclama el relato del Siervo Sufriente, y al llegar el momento de la adoraci\u00f3n de la Cruz, el pueblo fiel avanza para besar la madera que nos trajo la salvaci\u00f3n. Es el \u00fanico d\u00eda en que se comulga con las hostias consagradas la v\u00edspera, uniendo as\u00ed el sacrificio del Jueves con el del Viernes. La Cruz, antes instrumento de verg\u00fcenza, es ahora el \u00e1rbol de la vida. La oraci\u00f3n universal se expande como un clamor: por la Iglesia, por los gobernantes, por los que sufren. Todo el universo es abrazado por la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El S\u00e1bado Santo es el d\u00eda del silencio que grita. Cristo yace en el sepulcro, y la Iglesia, como Mar\u00eda, espera. No es un vac\u00edo, sino una tensi\u00f3n sagrada. La muerte no tiene la \u00faltima palabra, aunque todo parezca terminado. Al caer la noche, la Vigilia Pascual irrumpe como un rel\u00e1mpago en la oscuridad. La bendici\u00f3n del fuego nuevo y el encendido del Cirio Pascual \u00abLuz de Cristo\u00bb rompen las tinieblas. La procesi\u00f3n de fieles, con sus candelas encendidas, avanza tras la columna de fuego que es Cristo. El Preg\u00f3n Pascual canta la noche bendita en que el cielo y la tierra se reconcilian. Las lecturas recorren la historia de la salvaci\u00f3n, desde la creaci\u00f3n hasta la Resurrecci\u00f3n, porque esta noche no es memoria, sino actualizaci\u00f3n: lo que fue prometido se cumple.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces, cuando el templo estalla en luz, cuando las campanas resuenan despu\u00e9s del largo silencio cuaresmal, la Iglesia prorrumpe en el canto del Gloria. Es el grito de la humanidad redimida: \u00a1Cristo ha resucitado! La muerte ha sido vencida, el sepulcro est\u00e1 vac\u00edo. La Vigilia Pascual no es el final, sino el principio: una nueva creaci\u00f3n ha comenzado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! \u00a1Cristo ha resucitado! \u00a1Aleluya, aleluya!<\/p><p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Triduo Pascual: Coraz\u00f3n de la Fe Cristiana En el silencio sagrado de la Semana Santa, cuando la Iglesia se inclina ante el Misterio m\u00e1s grande de la fe, llegan los d\u00edas que sostienen el alma del cristianismo: el Triduo Pascual. No son simples conmemoraciones, sino realidades vivas que nos sumergen en el abismo del amor de Dios. 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