{"id":11376,"date":"2025-08-22T11:52:00","date_gmt":"2025-08-22T10:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=11376"},"modified":"2025-08-22T11:52:03","modified_gmt":"2025-08-22T10:52:03","slug":"editorial-285","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2025\/08\/22\/editorial-285\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n\n\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>MUCHAS GRACIAS DADAS Y MUCHAS GRACIAS POR LLEGAR<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Nuestra parroquia se prepara para vivir una de las semanas m\u00e1s significativas de su historia reciente. Al acercarnos a la gran celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda en acci\u00f3n de gracias por los 450 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de esta comunidad, sentimos la necesidad de disponernos con el coraz\u00f3n abierto, de dejarnos conducir suavemente hacia el misterio de la gracia que nos ha sostenido durante siglos. El triduo que ahora comienza es, en realidad, una escuela del esp\u00edritu: tres d\u00edas en los que iremos modelando el alma para que la fiesta del aniversario no sea s\u00f3lo un recuerdo solemne, sino un acto profundamente vivo de fe, de comuni\u00f3n y de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera jornada contemplaremos la figura de San Vicente Ferrer. En \u00e9l resplandece con fuerza la pasi\u00f3n por anunciar a Cristo y la profundidad de un alma siempre unida al Se\u00f1or. No fue un hombre que se dejara arrastrar por el cansancio ni por la rutina, sino alguien que, encendido por la oraci\u00f3n, supo llevar la luz del Evangelio a todos los rincones. Su predicaci\u00f3n nac\u00eda del silencio interior, de esa fuente escondida en la que la voz de Dios se hace clara. Cuando pensamos en San Vicente, sentimos gratitud por el ejemplo de una vida entregada sin reservas y por la certeza de que, donde la fe se vive con autenticidad, nace tambi\u00e9n el deseo de compartirla con alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo d\u00eda nos acercaremos a San Roque, patrono de nuestro pueblo. Su vida nos habla de la compasi\u00f3n que no conoce l\u00edmites y de la humildad que se expresa en gestos peque\u00f1os y constantes. All\u00ed donde hab\u00eda sufrimiento, \u00e9l se hac\u00eda presente; donde los hombres hu\u00edan del dolor, \u00e9l permanec\u00eda para curar, consolar y acompa\u00f1ar. No busc\u00f3 reconocimientos ni honores, porque comprend\u00eda que lo esencial se juega en el amor concreto hacia los m\u00e1s fr\u00e1giles. Su ejemplo sigue siendo actual: nos recuerda que el servicio callado tiene un valor inmenso y que el coraz\u00f3n humano se ennoblece cuando aprende a ponerse al lado del hermano herido.<\/p>\n\n\n\n<p>La culminaci\u00f3n de nuestro triduo ser\u00e1 la jornada dedicada a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, nuestra patrona, la Virgen de la Paz. Ella es la cima de este camino de preparaci\u00f3n y, al mismo tiempo, el umbral que nos introduce en la gran acci\u00f3n de gracias de nuestra parroquia. Porque en Mar\u00eda no s\u00f3lo reconocemos a la intercesora poderosa que lleva nuestras s\u00faplicas a su Hijo, sino a la madre cercana que nos abraza con un amor sin medida. Su vida estuvo entrelazada con la de Cristo hasta lo m\u00e1s \u00edntimo: lo acompa\u00f1\u00f3 en la alegr\u00eda de los primeros d\u00edas, lo sostuvo en las horas oscuras, y permaneci\u00f3 firme al pie de la cruz cuando todo parec\u00eda perdido. Mar\u00eda supo vivir lo que s\u00f3lo una madre conoce en lo profundo: la ternura de acoger al hijo, el desvelo constante que vela por \u00e9l incluso en la noche m\u00e1s oscura, y la fidelidad que jam\u00e1s se quiebra, aunque la espada del dolor atraviese el alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Los villarencos sabemos bien que ese coraz\u00f3n de madre late tambi\u00e9n por nosotros. En nuestra Virgen de la Paz descubrimos el rostro m\u00e1s humano y sensible del amor de Dios. Cuando alguien se siente d\u00e9bil, Ella es fortaleza; cuando alguien llora, Ella es consuelo; cuando alguien busca refugio, Ella abre sus brazos y nunca los cierra. Su ternura nos envuelve como el manto que protege, como el regazo en el que siempre se encuentra descanso. Por eso, al pensar en estos 450 a\u00f1os de historia parroquial, se hace imposible separar el caminar de este pueblo de la presencia maternal de Mar\u00eda: ha estado en nuestras fiestas, en nuestras l\u00e1grimas, en nuestros gozos, en las oraciones que nuestros antepasados elevaron con confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>La Virgen de la Paz es la madre que sigue cuidando, que sigue escuchando, que sigue acompa\u00f1ando con esa delicadeza silenciosa que nunca necesita palabras. Ella es el coraz\u00f3n ardiente de nuestro pueblo, la certeza de que no estamos solos, la prueba de que Dios ha querido que en nuestro camino siempre haya una madre. Por eso, al llegar a este tercer d\u00eda del triduo, sentimos que todo nos conduce hacia ella, porque en su amor maternal encontramos el lazo perfecto que nos une como parroquia y nos dispone a celebrar con gratitud la gran Eucarist\u00eda de acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada jornada de este triduo ser\u00e1 un don para la parroquia, pero la mirada de Mar\u00eda es el broche que todo lo une. Su presencia abre nuestro coraz\u00f3n a Dios y nos prepara para que, el pr\u00f3ximo s\u00e1bado 30 de agosto, cuando nuestro Arzobispo presida la Santa Misa solemne, podamos cantar un verdadero Magn\u00edficat comunitario: una acci\u00f3n de gracias que nace de 450 a\u00f1os de fidelidad y que se proyecta con esperanza hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Que nadie se quede al margen de esta cita. La historia de nuestra parroquia nos convoca a todos como hijos de un mismo hogar. San Vicente, San Roque y, sobre todo, la Virgen de la Paz, nos guiar\u00e1n en este camino. Y al llegar juntos a la gran celebraci\u00f3n, podremos ofrecer al Se\u00f1or no s\u00f3lo la memoria de lo que hemos sido, sino tambi\u00e9n la promesa de lo que queremos seguir siendo: un pueblo de fe, de servicio y de esperanza, bajo la mirada maternal de Mar\u00eda.<\/p><p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MUCHAS GRACIAS DADAS Y MUCHAS GRACIAS POR LLEGAR Nuestra parroquia se prepara para vivir una de las semanas m\u00e1s significativas de su historia reciente. Al acercarnos a la gran celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda en acci\u00f3n de gracias por los 450 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de esta comunidad, sentimos la necesidad de disponernos con el coraz\u00f3n abierto, de dejarnos conducir suavemente&#8230;<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2025\/08\/22\/editorial-285\/\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":53745,"featured_media":11367,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-11376","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"better_featured_image":{"id":11367,"alt_text":"","caption":"","description":"","media_type":"image","media_details":{"width":832,"height":1280,"file":"2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59.jpg","filesize":131844,"sizes":{"medium":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-195x300.jpg","width":195,"height":300,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":13133,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-195x300.jpg"},"large":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-666x1024.jpg","width":666,"height":1024,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":104496,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-666x1024.jpg"},"thumbnail":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-150x150.jpg","width":150,"height":150,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":5840,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-150x150.jpg"},"medium_large":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-768x1182.jpg","width":768,"height":1182,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":131706,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-768x1182.jpg"},"post-thumbnail":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-98x150.jpg","width":98,"height":150,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":4193,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-98x150.jpg"},"header":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-832x230.jpg","width":832,"height":230,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":42073,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-832x230.jpg"},"slider":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-832x580.jpg","width":832,"height":580,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":86530,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-832x580.jpg"},"columns":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-330x300.jpg","width":330,"height":300,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":19832,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-330x300.jpg"},"custom":{"file":"PHOTO-2025-08-21-22-54-59-250x385.jpg","width":250,"height":385,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":19987,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59-250x385.jpg"}},"image_meta":{"aperture":"0","credit":"","camera":"","caption":"","created_timestamp":"0","copyright":"","focal_length":"0","iso":"0","shutter_speed":"0","title":"","orientation":"0","keywords":[]}},"post":null,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/PHOTO-2025-08-21-22-54-59.jpg"},"read":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53745"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11376"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11376\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11377,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11376\/revisions\/11377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}