{"id":12008,"date":"2026-06-18T18:15:24","date_gmt":"2026-06-18T17:15:24","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=12008"},"modified":"2026-06-18T18:15:25","modified_gmt":"2026-06-18T17:15:25","slug":"editorial-327","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2026\/06\/18\/editorial-327\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>LLEGA EL VERANITO<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando llega el verano, todo parece cambiar. Los horarios se vuelven m\u00e1s flexibles, aparecen los viajes, las vacaciones, las visitas familiares y los planes improvisados. Es un tiempo necesario para descansar, disfrutar y recuperar fuerzas. Sin embargo, tambi\u00e9n puede convertirse en una \u00e9poca en la que, casi sin darnos cuenta, aflojamos el ritmo de nuestra vida espiritual. Lo que durante el curso hacemos con cierta regularidad puede quedar relegado a un segundo plano. Dejamos la oraci\u00f3n para otro momento, olvidamos el rosario, descuidamos la lectura de la Palabra de Dios, faltamos con facilidad a la Eucarist\u00eda dominical o retrasamos la confesi\u00f3n. Y as\u00ed, poco a poco, el coraz\u00f3n se va enfriando.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las vacaciones no son unas vacaciones de Dios. Precisamente porque tenemos m\u00e1s tiempo, m\u00e1s calma y m\u00e1s oportunidades para contemplar la belleza de la creaci\u00f3n, el verano puede convertirse en un tiempo privilegiado para fortalecer nuestra amistad con el Se\u00f1or. La vida espiritual se parece mucho a una relaci\u00f3n de amistad. Cuando dos amigos dejan de hablar durante semanas o meses, la relaci\u00f3n se resiente. Lo mismo sucede con nuestra relaci\u00f3n con Dios. La oraci\u00f3n personal es ese encuentro diario que mantiene viva la amistad. No hace falta hacer cosas extraordinarias. Bastan unos minutos de silencio, una conversaci\u00f3n sincera con el Se\u00f1or, una lectura pausada del Evangelio o un momento de agradecimiento al final del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n el rosario es una ayuda preciosa durante el verano. Puede rezarse caminando, viajando, en la playa, en la monta\u00f1a o en casa. La Virgen Mar\u00eda siempre nos lleva a Jes\u00fas y nos ayuda a mantener el coraz\u00f3n centrado en lo esencial cuando tantas distracciones reclaman nuestra atenci\u00f3n. La Palabra de Dios merece igualmente un lugar en nuestras vacaciones. Un peque\u00f1o Evangelio en la maleta o una aplicaci\u00f3n en el tel\u00e9fono pueden ser suficientes para dedicar unos minutos diarios a escuchar al Se\u00f1or. Dios sigue habl\u00e1ndonos tambi\u00e9n en verano y su Palabra contin\u00faa siendo luz para nuestro camino.<\/p>\n\n\n\n<p>La Eucarist\u00eda dominical debe seguir ocupando el centro de nuestra vida cristiana. Aunque estemos fuera de casa, siempre podemos informarnos sobre los horarios de las parroquias del lugar donde nos encontremos. La Misa no es una obligaci\u00f3n que soportamos, sino el encuentro con Cristo que alimenta nuestra fe y fortalece nuestra esperanza. Y junto a la Eucarist\u00eda, la confesi\u00f3n sigue siendo una fuente de gracia imprescindible. El verano puede ofrecernos m\u00e1s tiempo para examinarnos, reconocer nuestras faltas y acercarnos al sacramento de la reconciliaci\u00f3n. Nada produce tanta paz y tanta alegr\u00eda como experimentar el perd\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de hacer m\u00e1s cosas, sino de no perder el ritmo. Igual que una persona que cuida su salud procura mantener ciertos h\u00e1bitos aunque cambie de lugar o de horario, tambi\u00e9n el cristiano procura conservar aquellos medios que alimentan su vida espiritual. Las vacaciones cambian muchas cosas, pero no cambian nuestra necesidad de Dios. Que este verano sea un tiempo de descanso para el cuerpo, pero tambi\u00e9n una oportunidad para renovar el alma. Que al regresar a nuestras actividades habituales podamos decir que no solo hemos descansado, sino que tambi\u00e9n hemos crecido en nuestra amistad con el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Algunas acciones concretas para este verano:<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dedicar cada d\u00eda al menos diez minutos a la oraci\u00f3n personal, a poder ser, delante del Sagrario.<\/li>\n\n\n\n<li>Llevar un Evangelio de bolsillo o utilizar una aplicaci\u00f3n para leer el Evangelio diario.<\/li>\n\n\n\n<li>Rezar laudes, v\u00edsperas o completas con alguna aplicaci\u00f3n del m\u00f3vil, como Eprex.<\/li>\n\n\n\n<li>Rezar al menos una decena del rosario cada d\u00eda y, si es posible, el rosario completo.<\/li>\n\n\n\n<li>Buscar antes de viajar los horarios de Misa del lugar de destino.<\/li>\n\n\n\n<li>Participar en la Eucarist\u00eda dominical con el mismo compromiso que durante el resto del a\u00f1o.<\/li>\n\n\n\n<li>Acercarse al sacramento de la confesi\u00f3n al menos una vez durante el verano.<\/li>\n\n\n\n<li>Comenzar cada jornada ofreciendo el d\u00eda al Se\u00f1or.<\/li>\n\n\n\n<li>Terminar el d\u00eda dando gracias por los dones recibidos, pidiendo perd\u00f3n por los momentos en los que hemos sido m\u00e1s ego\u00edstas y pidiendo ayuda para el d\u00eda siguiente.<\/li>\n\n\n\n<li>Realizar alg\u00fan gesto concreto de caridad con familiares, vecinos o personas necesitadas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Si cuidamos estos peque\u00f1os h\u00e1bitos, el verano no ser\u00e1 una pausa en nuestra vida espiritual, sino una oportunidad para crecer m\u00e1s en nuestra relaci\u00f3n con Dios.<\/p><p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LLEGA EL VERANITO Cuando llega el verano, todo parece cambiar. Los horarios se vuelven m\u00e1s flexibles, aparecen los viajes, las vacaciones, las visitas familiares y los planes improvisados. Es un tiempo necesario para descansar, disfrutar y recuperar fuerzas. Sin embargo, tambi\u00e9n puede convertirse en una \u00e9poca en la que, casi sin darnos cuenta, aflojamos el ritmo de nuestra vida espiritual&#8230;.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2026\/06\/18\/editorial-327\/\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":53745,"featured_media":11999,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-12008","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"better_featured_image":{"id":11999,"alt_text":"","caption":"","description":"","media_type":"image","media_details":{"width":1200,"height":630,"file":"2026\/06\/imagen-editorial.jpg","filesize":84636,"sizes":{"medium":{"file":"imagen-editorial-300x158.jpg","width":300,"height":158,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":10847,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-300x158.jpg"},"large":{"file":"imagen-editorial-1024x538.jpg","width":1024,"height":538,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":99140,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-1024x538.jpg"},"thumbnail":{"file":"imagen-editorial-150x150.jpg","width":150,"height":150,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":4633,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-150x150.jpg"},"medium_large":{"file":"imagen-editorial-768x403.jpg","width":768,"height":403,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":59926,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-768x403.jpg"},"post-thumbnail":{"file":"imagen-editorial-150x79.jpg","width":150,"height":79,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":3422,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-150x79.jpg"},"header":{"file":"imagen-editorial-1200x230.jpg","width":1200,"height":230,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":47487,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-1200x230.jpg"},"slider":{"file":"imagen-editorial-1200x580.jpg","width":1200,"height":580,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":130723,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-1200x580.jpg"},"columns":{"file":"imagen-editorial-330x300.jpg","width":330,"height":300,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":15952,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-330x300.jpg"},"custom":{"file":"imagen-editorial-250x131.jpg","width":250,"height":131,"mime-type":"image\/jpeg","filesize":7998,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial-250x131.jpg"}},"image_meta":{"aperture":"0","credit":"","camera":"","caption":"","created_timestamp":"0","copyright":"","focal_length":"0","iso":"0","shutter_speed":"0","title":"","orientation":"0","keywords":[]}},"post":null,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imagen-editorial.jpg"},"read":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53745"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12008"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12009,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12008\/revisions\/12009"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}