{"id":7675,"date":"2020-06-06T15:38:09","date_gmt":"2020-06-06T14:38:09","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=7675"},"modified":"2020-06-06T15:38:12","modified_gmt":"2020-06-06T14:38:12","slug":"editorial-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2020\/06\/06\/editorial-17\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>UN MUNDO DE RELACIONES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tanto el universo, como el mundo y la sociedad, est\u00e1n tejidos en un sinf\u00edn de relaciones que conectan todo con su entorno y que terminan haci\u00e9ndonos interdependientes y necesitados de los otros para poder realizar algo que llevamos dentro, el impulso a buscar algo o alguien con quien formar algo superior a nosotros que no nos anula, sino que nos refuerza y eleva. Buscamos amigos. Buscamos formar familia. Necesitamos ir al encuentro de otros para poder hacer m\u00e1s o ser m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que eso sea posible hay que tener una especie de afinidad o atracci\u00f3n, o unos intereses comunes o alg\u00fan proyecto o sentimientos que forman ese conglomerado de redes, m\u00e1s o menos institucionalizadas, y, adem\u00e1s, unos criterios, actitudes, normas, pautas que, en funci\u00f3n de los objetivos, orientan los comportamientos y los educan y hacen que se espere una respuesta acorde por parte de sus miembros. Porque la respuesta inadecuada pone en riesgo la cohesi\u00f3n y amenaza con que las relaciones se resientan y hasta se rompan. De ah\u00ed la importancia de la Ley para las relaciones del universo y de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo en la familia, comunidad de amor, las relaciones pueden perdurar, no siempre, a pesar de las quiebras, rupturas, infidelidades, porque el amor es capaz de comprensi\u00f3n, de perd\u00f3n, de ver y analizar sin tener que terminar, necesariamente, en la acusaci\u00f3n, el rechazo y la condena. Solo el amor puede estar por encima de la Ley, porque solo \u00e9l tiene capacidad y \u00e1nimo para mirar las cosas desde otra perspectiva que la legal. La Ley, con su mirada acusatoria, termina, siempre, en el juicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la Biblia, en su continuo proceso de descubrirnos la realidad, de desvelar poco a poco a Dios y de educarnos para \u201cotra vida\u201d, muy distinta a esta que llevamos en el presente y a la que, insistentemente, aspiramos, nos ha ido preparando y educando para el encuentro con el Dios de Jes\u00fas. El Dios que la humanidad va desempolvando de los muchos ratos que lo hemos encerrado en el desv\u00e1n de nuestros pensamientos. Y este fin de semana el Evangelio nos rescata, afortunadamente, con la machacona insistencia tan propia de Juan para las cosas importantes, que Dios es amor. Es decir, relaci\u00f3n vivida por encima de la Ley, porque ha querido establecer con nosotros un tipo de contacto m\u00e1s parecido a la relaci\u00f3n familiar que a la relaci\u00f3n social o legal.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios ha decidido integrarnos en esa comunidad que es \u00c9l mismo. Porque si Dios es amor no puede ser un ser solitario sino comunitario. Y en esa comunidad suya, muy llena de intriga para nosotros, quiere incluirnos. Por eso tenemos futuro, porque nuestro horizonte tiene un proyecto que aspiramos a alcanzar siendo inalcanzable. Y es que la entrada en esa comunidad es gratuita. No se alcanza por el propio esfuerzo ni por la propia honradez ni la personal bondad. Se alcanza como les llega a los hijos la herencia familiar que otros han trabajado. Y en esa experiencia sentimos lo que es ser humanos y lo que es ser divino, como Jes\u00fas, realizar plenamente el horizonte de humanidad que llevamos dentro de nosotros sin poder hacerlo real por nuestra cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos esto es imposible, porque morimos sin ver realizado en nadie ese horizonte. Para nosotros, creyentes, es posible porque si hay familias cuyos miembros se quieren, puede haber otra familia en donde el amor sea el sentido \u00fanico de la relaci\u00f3n. Y esa es la familia de Dios que hoy celebramos con el nombre de Trinidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ra\u00fal Garc\u00eda Ad\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN MUNDO DE RELACIONES Tanto el universo, como el mundo y la sociedad, est\u00e1n tejidos en un sinf\u00edn de relaciones que conectan todo con su entorno y que terminan haci\u00e9ndonos interdependientes y necesitados de los otros para poder realizar algo que llevamos dentro, el impulso a buscar algo o alguien con quien formar algo superior a nosotros que no nos&#8230;<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2020\/06\/06\/editorial-17\/\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":53745,"featured_media":7673,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-7675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"better_featured_image":{"id":7673,"alt_text":"","caption":"","description":"","media_type":"image","media_details":{"width":720,"height":720,"file":"2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral..jpg","sizes":{"medium":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-300x300.jpg","width":300,"height":300,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-300x300.jpg"},"thumbnail":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-150x150.jpg","width":150,"height":150,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-150x150.jpg"},"post-thumbnail":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-150x150.jpg","width":150,"height":150,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-150x150.jpg"},"header":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-720x230.jpg","width":720,"height":230,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-720x230.jpg"},"slider":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-720x580.jpg","width":720,"height":580,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-720x580.jpg"},"columns":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-330x300.jpg","width":330,"height":300,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-330x300.jpg"},"custom":{"file":"Santisima-Trinidad-vitral.-250x250.jpg","width":250,"height":250,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral.-250x250.jpg"}},"image_meta":{"aperture":"0","credit":"","camera":"","caption":"","created_timestamp":"0","copyright":"","focal_length":"0","iso":"0","shutter_speed":"0","title":"","orientation":"0","keywords":[]}},"post":null,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Santisima-Trinidad-vitral..jpg"},"read":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53745"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7675"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7676,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7675\/revisions\/7676"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7673"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}