{"id":7741,"date":"2020-07-11T21:13:35","date_gmt":"2020-07-11T20:13:35","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=7741"},"modified":"2020-07-11T21:13:37","modified_gmt":"2020-07-11T20:13:37","slug":"editorial-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2020\/07\/11\/editorial-22\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">\u00bfPARA QU\u00c9?<\/h2>\n\n\n\n<p>Al finalizar el confinamiento, al reabrir los templos, una de las medidas de seguridad que deb\u00edamos adoptar era asegurar una distancia de dos metros entre personas. Con este fin, se\u00f1al\u00e9 en los bancos los lugares donde las personas se deb\u00edan sentar para guardar esa distancia. Una persona se sent\u00f3 en un lugar no se\u00f1alado y, cuando le dije que s\u00f3lo se pod\u00eda sentar donde estaba la se\u00f1al, me respondi\u00f3: \u201cSi eso no sirve de nada, fuera la gente hace lo que quiere\u201d. Le respond\u00ed que fuera del templo hicieran lo que quisieran, pero nosotros en el templo no. Sin embargo, no pude evitar pensar que nosotros nos esforz\u00e1bamos en hacer lo debido, pero \u00bfpara qu\u00e9? Porque en la calle, en las terrazas de los bares, en los parques\u2026 la mayor\u00eda de la gente hace caso omiso de las medidas de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este domingo escucharemos en el Evangelio la par\u00e1bola del sembrador. Y el primer pensamiento que tuve fue: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 preparar la homil\u00eda? Si ya la ha hecho Jes\u00fas, y est\u00e1 muy clara\u201d. Pero contemplando al sembrador y desde la experiencia que contaba al principio, podemos preguntarnos: \u00bfPara qu\u00e9 sembrar la Palabra?<\/p>\n\n\n\n<p>Sali\u00f3 el sembrador a sembrar. Poni\u00e9ndome en el lugar del sembrador, seguro que yo al final acabar\u00eda pensando: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 sembrar? S\u00f3lo una cuarta parte de lo sembrado cay\u00f3 en tierra buena y dio grano. El resto se pierde; incluso lo que parec\u00eda que iba a dar fruto en cuanto sali\u00f3 el sol se abras\u00f3 y por falta de ra\u00edz se sec\u00f3. \u00bfPara qu\u00e9 tanto esfuerzo, tanto trabajo, tanta preocupaci\u00f3n?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta del \u201c\u00bfPara qu\u00e9?\u201d se la hacen muchas personas en muchas circunstancias. Y nosotros, como seguidores de Cristo, a\u00fan tenemos m\u00e1s ocasiones en las que nos la hacemos, sobre todo si queremos ser fieles al Se\u00f1or; y m\u00e1s a\u00fan si hemos asumido alg\u00fan compromiso en la misi\u00f3n evangelizadora: \u00bfPara qu\u00e9 esforzarnos tanto en sembrar la Palabra de Dios, ya sea en la formaci\u00f3n de ni\u00f1os, j\u00f3venes o adultos, o acompa\u00f1ando, organizando oraciones, preparando las celebraciones, procurando que C\u00e1ritas funcione lo mejor posible\u2026 si la mayor\u00eda de la gente pasa y no vuelve, o no hace caso, es m\u00e1s, es que no les interesa, ni tan siquiera penetra un poco en su vida? Y siguen viviendo tan tranquilos y sin tantas preocupaciones como nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta ya se la hizo el autor del Salmo 73: \u00bfPara qu\u00e9 he limpiado yo mi coraz\u00f3n\u2026? \u00bfPara qu\u00e9 aguanto yo todo el d\u00eda y me corrijo cada ma\u00f1ana? Tambi\u00e9n San Pablo de alg\u00fan modo se pregunt\u00f3 para qu\u00e9 sembrar el Evangelio: El hecho de predicar no es para m\u00ed motivo de orgullo. No tengo m\u00e1s remedio y, \u00a1ay de m\u00ed si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo ser\u00eda mi paga. Pero, si lo hago a pesar m\u00edo\u2026 Entonces, \u00bfcu\u00e1l es la paga?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, sali\u00f3 el sembrador a sembrar, y nosotros debemos sembrar incluso \u201ca pesar nuestro\u201d. Y la respuesta a ese \u201c\u00bfpara qu\u00e9?\u201d la encontramos en la misma Palabra de Dios. El salmista concluye: Yo siempre estar\u00e9 contigo. \u00bfNo te tengo a ti en el cielo?; y contigo, \u00bfqu\u00e9 me importa la tierra? Para m\u00ed lo bueno es estar junto a Dios. Y San Pablo se responde a s\u00ed mismo: es que me han encargado este oficio\u2026 \u00bfCu\u00e1l es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio\u2026 para participar yo tambi\u00e9n de sus bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 sembrar la Palabra? Para cumplir el encargo que nos ha hecho el Se\u00f1or, para tener la certeza de estar siempre con Dios, para participar nosotros mismos de los bienes del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si hemos descubierto el \u201c\u00bfPara qu\u00e9?\u201d, haremos como el sembrador y cada d\u00eda saldremos a sembrar generosamente, sin preocuparnos de los posibles frutos. Si nos sentimos unidos a Dios, viviremos la sana indiferencia del salmista: contigo, \u00bfqu\u00e9 me importa la tierra? No nos importar\u00e1 tanto el esfuerzo, ni que la mayor\u00eda no hagan caso, porque sabemos que nuestra misi\u00f3n es sembrar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 ocasiones me he preguntado para qu\u00e9 hago las cosas? \u00bfSoy \u201csembrador\u201d? \u00bfMe he preguntado para qu\u00e9 sembrar la Palabra? \u00bfSiento que esa siembra me beneficia a m\u00ed tambi\u00e9n?<\/p>\n\n\n\n<p>Como dir\u00e1 San Pablo en la 2\u00aa lectura del Domingo: Los trabajos de ahora no pesan lo que la gloria que un d\u00eda se nos descubrir\u00e1. Salgamos a sembrar cada d\u00eda, aunque nos cueste, porque es el mismo Se\u00f1or quien nos lo pide. Y aunque nos parezca que la siembra se pierde, tengamos presente lo que ha dicho el Se\u00f1or en la 1\u00aa lectura: esa Palabra sembrada no volver\u00e1 a m\u00ed vac\u00eda, sino que har\u00e1 mi voluntad y cumplir\u00e1 mi encargo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Ra\u00fal Garc\u00eda Ad\u00e1n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPARA QU\u00c9? Al finalizar el confinamiento, al reabrir los templos, una de las medidas de seguridad que deb\u00edamos adoptar era asegurar una distancia de dos metros entre personas. Con este fin, se\u00f1al\u00e9 en los bancos los lugares donde las personas se deb\u00edan sentar para guardar esa distancia. Una persona se sent\u00f3 en un lugar no se\u00f1alado y, cuando le dije&#8230;<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2020\/07\/11\/editorial-22\/\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":53745,"featured_media":7744,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-7741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"better_featured_image":{"id":7744,"alt_text":"","caption":"","description":"","media_type":"image","media_details":{"width":300,"height":168,"file":"2020\/07\/Unknown.jpeg","sizes":{"thumbnail":{"file":"Unknown-150x150.jpeg","width":150,"height":150,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Unknown-150x150.jpeg"},"post-thumbnail":{"file":"Unknown-150x84.jpeg","width":150,"height":84,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Unknown-150x84.jpeg"},"custom":{"file":"Unknown-250x140.jpeg","width":250,"height":140,"mime-type":"image\/jpeg","source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Unknown-250x140.jpeg"}},"image_meta":{"aperture":"0","credit":"","camera":"","caption":"","created_timestamp":"0","copyright":"","focal_length":"0","iso":"0","shutter_speed":"0","title":"","orientation":"0","keywords":[]}},"post":null,"source_url":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Unknown.jpeg"},"read":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53745"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7741"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7742,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741\/revisions\/7742"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7744"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}