{"id":8169,"date":"2021-02-21T17:51:09","date_gmt":"2021-02-21T16:51:09","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=8169"},"modified":"2021-02-21T17:51:11","modified_gmt":"2021-02-21T16:51:11","slug":"editorial-54","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2021\/02\/21\/editorial-54\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nos has llamado al desierto<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Adentrarse en un desierto es siempre un reto para el ser humano, que se siente peque\u00f1o e insignificante ante la inmensidad de estos lugares \u00e1ridos, bastos y silenciosos. En el desierto falta el agua, el alimento, los lugares para el descanso; en el desierto falta la vida. Aqu\u00ed experimentamos la falta de lo m\u00e1s esencial. Y esto es lo que en estos momentos los cristianos queremos poner en el centro de la existencia, aquello que es fundamental para vivir, y quiz\u00e1s nos falta. Ese es Dios, a quien hemos dejado de lado, y que ahora vuelve a nuestro encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>El desierto es en muchos momentos de la historia de la salvaci\u00f3n el lugar de la purificaci\u00f3n, el lugar donde el pueblo de Dios vive tiempo de conversi\u00f3n, de transformaci\u00f3n interior. Es el desierto el lugar de la toma de conciencia, donde recuerda el hombre su pobreza e insignificancia, y la necesidad de Dios en su d\u00eda a d\u00eda, pues solo \u00c9l mantiene viva su esperanza. En el desierto el pueblo experimenta la bondad de un Dios que le alimenta con el man\u00e1, que calma su sed con el agua que mana de la roca, que sana las picaduras de la serpiente y cuida al pueblo con paciencia y bondad.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios, cada cuaresma, como a Israel, llama a la Iglesia al desierto. All\u00ed busca reencontrarse con nosotros, all\u00ed quiere que escuchemos su palabra, que recordemos, en nuestra pobreza, todo aquello que Dios nos regala, manifestaci\u00f3n sencilla y sincera de su amor y su benevolencia. En el desierto vivimos la experiencia de misericordia. All\u00ed Dios, al que hab\u00edamos dejado al margen de la vida diaria, nos recordar\u00e1 que nunca nos deja, que nos acompa\u00f1a, sigue nuestros pasos y nos revela su rostro de padre cuando m\u00e1s le necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p>El desierto es tambi\u00e9n lugar de tentaci\u00f3n. Sentiremos el impulso de tirar la toalla, pensaremos que no podemos, que no vale la pena tanto esfuerzo, que preferimos pasar de todo esto y conformarnos. Llegamos hasta aqu\u00ed. Pero Dios vuelve a mirarnos y nos anima, nos recuerda que hay vida, hay gozo, hay alegr\u00eda y esperanza despu\u00e9s del desierto. Que tras este camino de esfuerzo, de entrega, que sacar\u00e1 lo mejor de nosotros mismos, habr\u00e1 lugar para el descanso, para el reencuentro, para deleitarnos en su presencia y agradecer lo aprendido, lo vivido, y sobre todo lo que hemos crecido durante estas jornadas que pueden llegar a ser pesadas y angustiosas, pero que dan fruto en abundancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Seamos valientes esta cuaresma; Dios nos quiere llevar al desierto para hablarnos al coraz\u00f3n, para que vivamos su amor, para que hagamos experiencia de su perd\u00f3n, de su amistad. En el desierto quiere encontrarse con nosotros y mostrarnos el verdadero rostro de la misericordia. El desierto es el lugar para crecer, para configurarnos a imagen de Jes\u00fas, es el lugar de la libertad. Dejemos que estos 40 d\u00edas nos liberen de nuestras propias cadenas y nos acerquen a Dios para que a \u00e9l podamos abrazarnos y acogernos, como ni\u00f1os junto a su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Que pasemos un santo desierto, una santa cuaresma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Quique, vuestro cura.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos has llamado al desierto Adentrarse en un desierto es siempre un reto para el ser humano, que se siente peque\u00f1o e insignificante ante la inmensidad de estos lugares \u00e1ridos, bastos y silenciosos. En el desierto falta el agua, el alimento, los lugares para el descanso; en el desierto falta la vida. 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