{"id":8342,"date":"2021-05-25T11:01:39","date_gmt":"2021-05-25T10:01:39","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=8342"},"modified":"2021-05-25T11:01:41","modified_gmt":"2021-05-25T10:01:41","slug":"editorial-67","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2021\/05\/25\/editorial-67\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Y ahora \u00bfqu\u00e9?<\/h2>\n\n\n\n<p>Con la Solemnidad de Pentecost\u00e9s hemos cerrado el tiempo pascual de este a\u00f1o lit\u00fargico, el tiempo de la Iglesia por excelencia, en el que hemos reconocido a Cristo resucitado en nuestras vidas y hemos recordado la vocaci\u00f3n misionera que compartimos como bautizados en una misma fe y en un mismo Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>La tentaci\u00f3n es que a partir de ahora dejemos un poco de lado al Se\u00f1or, que nos centremos en el periodo vacacional, y que nuestra vida de fe que durante estos \u00faltimos meses se ha fortalecido, ahora se diluya entre tanto entretenimiento y tantas cosas prometedoras de las que nos hab\u00eda privado el tiempo de la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, tras esta etapa que nos ha servido para despertar y volvernos a enamorar de Dios, volvemos al tiempo ordinario, a la vivencia reposada y cotidiana de la fe, en la que tenemos la gran responsabilidad de traducir lo vivido y celebrado a nuestro d\u00eda a d\u00eda, a lo que va tejiendo cada d\u00eda la trama de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es quiz\u00e1s el tiempo m\u00e1s exigente para los creyentes, tanto a nivel personal como comunitario, porque parece que nada nos ata demasiado, que no hay grandes celebraciones ni tampoco muchas actividades pastorales motivadoras. Es el tiempo de la fidelidad, el tiempo de poner a prueba nuestro compromiso y recordar que nuestra fe se configura y se sostiene de vivir cada d\u00eda a la luz del Evangelio, de seguir cada jornada a Jes\u00fas, aliment\u00e1ndonos del pan de la Palabra y de la Eucarist\u00eda, que cada d\u00eda nos ofrecen una nueva ense\u00f1anza y una mirada diferente hacia Dios, el mundo y los hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso creo que debemos animarnos mutuamente para no decaer, para que las vacaciones no nos desconecten ni nos permitan alejarnos de Dios, sino todo lo contrario, para que puedan ser un tiempo de agradecimiento por lo sumado y aprendido, y para hacer un plan de como queremos vivir la fe en el pr\u00f3ximo curso.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, para recordar la base de nuestra fe, lo m\u00e1s esencial de nuestras creencias, volvemos al a\u00f1o lit\u00fargico celebrando la Solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad, que nos recuerda que el amor que Cristo nos ha comunicado y manifestado, es la esencia del Dios cristiano, uno y trino. El amor del Dios trino es lo primero que celebramos tras la Pascua, porque de este amor vive la humanidad desde el primer momento de su existencia. El amor de Dios sostiene, ilumina y ense\u00f1a a amar a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Que esta primera fiesta nos sirva para tomar conciencia del amor infinito con el que Dios nos ama, y as\u00ed podamos ir saboreando y agradeciendo este amor hasta la llegada del nuevo a\u00f1o lit\u00fargico con el que nos volvamos a introducir como comunidad en los misterios de la vida de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Quique, vuestro p\u00e1rroco.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y ahora \u00bfqu\u00e9? Con la Solemnidad de Pentecost\u00e9s hemos cerrado el tiempo pascual de este a\u00f1o lit\u00fargico, el tiempo de la Iglesia por excelencia, en el que hemos reconocido a Cristo resucitado en nuestras vidas y hemos recordado la vocaci\u00f3n misionera que compartimos como bautizados en una misma fe y en un mismo Esp\u00edritu. 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