{"id":9593,"date":"2023-03-24T13:19:44","date_gmt":"2023-03-24T12:19:44","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/?p=9593"},"modified":"2023-03-24T13:19:45","modified_gmt":"2023-03-24T12:19:45","slug":"editorial-159","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesia-en-villar.es\/blog\/2023\/03\/24\/editorial-159\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Quitad la losa<\/h1>\n\n\n\n<p>En este camino cuaresmal, Jes\u00fas se presenta este V domingo de Cuaresma como la vida y la Resurrecci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es otro de los grandes signos obrados por Jes\u00fas; es el s\u00e9ptimo y \u00faltimo de los que relata el IV Evangelio. Cuando se enteraron los sumos sacerdotes y los fariseos de que Jes\u00fas hab\u00eda obrado el milagro admirable de devolver a la vida a un muerto que yac\u00eda cuatro d\u00edas en el sepulcro, convocaron consejo y dijeron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. Si le dejamos que siga as\u00ed, todos creer\u00e1n en \u00e9l\u00bb (Jn 11,47-48). El Evangelio agrega: \u00abDesde ese d\u00eda decidieron darle muerte\u00bb (Jn 11,53). \u00a1Pobres mortales, deciden dar muerte al Autor de la vida! M\u00e1s ciegos no se puede estar.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco antes de que llegara a Jes\u00fas el mensaje apremiante de las hermanas de L\u00e1zaro: \u00abSe\u00f1or, aquel a quien t\u00fa quieres, est\u00e1 enfermo\u00bb, \u00e9l hab\u00eda dicho a los jud\u00edos: \u00abA quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, \u00bfc\u00f3mo le dec\u00eds que blasfema por haber dicho: &#8216;Yo soy Hijo de Dios&#8217;? Si no hago las obras de mi Padre, no me cre\u00e1is; pero si las hago, aunque a m\u00ed no me cre\u00e1is, creed por las obras, y as\u00ed sabr\u00e9is y conocer\u00e9is que el Padre est\u00e1 en m\u00ed y yo en el Padre\u00bb (Jn 10,36-38). La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es una de esas obras de su Padre que \u00e9l har\u00e1 para que se crea que esa afirmaci\u00f3n fundamental sobre su identidad: \u00abYo soy Hijo de Dios\u00bb no es una blasfemia, sino la verdad. Por eso Jes\u00fas responde al mensaje las hermanas diciendo: \u00abEsta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb. Obviamente \u00abHijo de Dios\u00bb es el nombre que se da a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegado junto al sepulcro de L\u00e1zaro, Jes\u00fas ora as\u00ed: \u00abPadre, te doy gracias por haberme escuchado&#8230;\u00bb. En su condici\u00f3n de Hijo de Dios, llama a Dios en su forma habitual: \u00abPadre\u00bb. Pero luego act\u00faa con su propio poder: \u00abGrit\u00f3 con voz fuerte: &#8216;\u00a1L\u00e1zaro, sal fuera!&#8217;. Y sali\u00f3 el muerto, atado de pies y manos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a> La conclusi\u00f3n del hecho era la esperada: \u00abMuchos de los jud\u00edos que hab\u00edan venido a casa de Mar\u00eda, viendo lo que hab\u00eda hecho, creyeron en \u00e9l\u00bb. Esto no es lo que sorprende; lo sorprendente es que otros, reconociendo que ha hecho ese milagro, no crean, como es el caso de los sumos sacerdotes y fariseos. Con raz\u00f3n Jes\u00fas hab\u00eda afirmado: \u00abSi no oyen a Mois\u00e9s y a los profetas, no se convertir\u00e1n ni aunque resucite un muerto\u00bb (Lc 16,31). Esto lo dijo Jes\u00fas como conclusi\u00f3n de la par\u00e1bola del rico y L\u00e1zaro el pobre. En esa par\u00e1bola el rico aseguraba que, si resucitaba L\u00e1zaro, sus hermanos se convertir\u00edan. Jes\u00fas resucit\u00f3 a un hombre que, por coincidencia, se llamaba L\u00e1zaro y los sumos sacerdotes \u00a1no se convirtieron! No se convirtieron porque no escuchan a Mois\u00e9s, como les hab\u00eda advertido Jes\u00fas: \u00abSi creyerais a Mois\u00e9s, me creer\u00edais a m\u00ed, porque \u00e9l escribi\u00f3 de m\u00ed. Pero si no cre\u00e9is en sus escritos, \u00bfc\u00f3mo vais a creer en mis palabras?\u00bb (Jn 5,46-47).<\/p>\n\n\n\n<p>Este tiempo de Cuaresma nos invita a no endurecer el coraz\u00f3n ante tantas obras de Dios que cotidianamente presenciamos y que son mucho m\u00e1s impresionantes que la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, como lo hace ver San Agust\u00edn en el comentario a ese episodio: \u00abResucit\u00f3 a un muerto y se espantaron todos; nacen tantos cada d\u00eda y nadie se admira. Pero, si consideramos la cosa con m\u00e1s atenci\u00f3n, es mucho mayor milagro hacer que exista lo que no era, que hacer revivir lo que era\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quitad la losa En este camino cuaresmal, Jes\u00fas se presenta este V domingo de Cuaresma como la vida y la Resurrecci\u00f3n La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es otro de los grandes signos obrados por Jes\u00fas; es el s\u00e9ptimo y \u00faltimo de los que relata el IV Evangelio. 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