Rincon Carmelitano

SUS MISERICORDIAS….

(EN SANTA TERESA DEJESÚS)

Nunca se cansa de dar ni se puede agotar sus misericordias. no nos cansemos nosotros de recibir» exclama Santa Teresa de Jesús en el libro de la vida. El libro que ella misma consideraba un cántico a las misericordias que Dios había hecho en su vida. La historia de Teresa es una historia narrada en clave de Dios y este Dios se manifiesta en la Santa como un Dios misericordioso. Una cualidad divina que desborda a la monja carmelita, que la supera, que va más allá de sus propias expectativas, que desarma el corazón de la Santa rindiéndose a una misericordia que es más fuerte que sus propios pecados, que los esconde y los vuelve de oro.

La bondad de Dios, una vez más, ha ganado el pulso a la santa abulense que termina confesando rendida en los brazos de ese amor misericordioso de Dios: «primero me cansé de ofenderle que su Majestad dejó de perdonarme». No hay miseria, ni pecado o debilidad que puedan hacer frente a la inmensa misericordia de Dios.

Esta profunda experiencia que Teresa de Jesús tiene de Dios, no sólo cambia su percepción y relación con él, sino también su propia manera de ser y de vivir. Por eso Teresa siente la ardiente necesidad de ser misericordiosa, recuperando la sensibilidad por los más desfavorecidos: » paréceme tengo mucha más piedad de los pobres que solía, teniendo yo una lástima grande y deseo de remediarlos, que, si mirase mi voluntad, les daría lo que traigo vestido. Ningún asco tengo de ellos, aunque los trate y llegue a las manos. Y esto veo es ahora don de Dios, que, aunque por amor de Él hacia limosna, piedad natural no la tenía. Bien conocida mejoría siento en esto».

Hermanas Carmelitas

Deja una respuesta