Rincón Carmelitano

VOCACIÓN CARMELITANA » TODO TE LO OFREZCO, SEÑOR» – Chiquitunga

La búsqueda vocacional de María Felicia tuvo varias etapas. En su juventud, pensó en ser salesiana, hasta que, en 1952, un providencial encuentro con Madre Teresa Margarita, priora del Carmelo de Asunción, abrió un nuevo horizonte. Durante unos ejercicios espirituales en enero de 1954 decidió entregar su vida a Dios como carmelita descalza.

Pese a la fuerte oposición de su familia, ingresó finalmente en el Carmelo el 2 de febrero de 1955 tomando el nombre María Felicia de Jesús Sacramentado. Su vida en el claustro fue breve ( falleció el 28 de abril de 1959 a los 34años) pero intensa. llenó de alegría el convento con su entusiasmo su generosidad y su pasión por la Eucaristía. En una carta escribió: «Lo que pido es amor para amar. De esta forma no me faltará nada y nada me sobrará

Sus últimas palabras fueron» Jesús te amo! ¡Qué dulce encuentro! ¡Virgen María»!

Fue beatificada en 2018, venerada en Paraguay y más allá de sus fronteras. María Felicia nos recuerda que la santidad es posible, real y necesaria. Su vida es un himno de esperanza para una Iglesia que necesitas testigos creíbles de amor de Dios. Y su legado espiritual no de mide en milagros, sino en frutos: vocaciones renovadas, conversiones silenciosas, corazones encendidos.

Hermanas Carmelitas

Y… nos unimos a todo el pueblo de Villar en esta acción de gracias por estos 450 años de nuestra PARROQUIA VIRGEN DE LA PAZ

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