A DIOS QUERIDA REYES
No, a dios, no: ¡ hasta luego! nos volveremos a encontrar en ese Lugar donde tú ya has llegado. Dios te ha preparado por medio de la enfermedad, para ese abrazo con el Padre, y la Virgen de la PAZ, ¡ qué encuentro tan especial! donde no habrá llanto ni dolor, ahí Dios habrá enjugado tus lágrimas». El martes nos vimos, tú te reías queriendo quitar importancia a la cosa… pero al mismo tiempo unas lagrimillas te salían sin permiso, no quería hacernos sufrir a los demás.
Gracias por tus buenos servicios ( aún parece que vas a venir) que han sido más de 20 años, sobre todo porque ese servicio lo hacías siempre con una sonrisa, allanando todas la dificultades, ¡ esto no es na ! todo claro, y la hermana tornera se quedaba tranquila por la gran la confianza que teníamos en ti. Nunca nos faltó tu servicio…, cuando tú no podías venir por tus controles de médicos, pues venía Javi, o una de tus hermanas, así vamos a seguir igual, nos has prestado un servicio muy útil, bien realizado y ¡con tan buen humor que no lo podremos olvidar!
Reyes te queremos, y ahora te lo queremos demostrar de la mejor manera rezando por ti, ofreciendo l Eucaristía, para que enteramente purificada por la Sangre de Cristo te pueda presentar El con gozo a su Padre para recibir la recompensa eterna de TODO lo que has hecho por El, has hecho y con paciencia has sufrido.
Reyes, nosotras también hemos llorado tu partida tan rápida…Y ahora te pedimos que tú no nos olvides: que le pidas a la Virgen de la Paz por todo el pueblo de Villar, por el Párroco, tu familia…, y por nosotras, que seamos «buenas» recuerdas ?
UN ABRAZO y hasta siempre, no te olvidaremos. Tus carmelitas
Hermanas Carmelitas


