Rincón Carmelitano

LA FIESTA DE LA SANTA CRUZ

El lunes, como bien sabéis celebramos «El Cristo» para nuestros hermanos de Higueruelas, y «La exaltación de la Santa Cruz» dicho litúrgicamente. Dos realidades inseparables, si podemos llamar «santa» a la cruz, es porque en ella murió el Santo de Dios, nuestro Cristo amado.

Dice Santa Teresa que somos «del bando del Crucificado», y que cuando tengamos cualquier sufrimiento, miremos al Crucificado y «todo se nos hará poco», nos anima a acercarnos a Cristo en nuestros sufrimientos:»Con tan buen amigo al lado, con tan buen capitán que se puso el primero en el padecer, todo se puede sufrir. Es ayuda y da esfuerzo; nunca falta, es amigo verdadero. ¿Qué más queremos de un tan buen amigo al lado?, que no nos dejará en los trabajos y tribulaciones, como hacen los del mundo. Bienaventurado quien de verdad le amare y siempre le trajere cabe sí».

La cruz, el sufrimiento es una realidad presente en toda vida humana, en mayor o menor grado, nadie se libra. Jesús que asumió nuestra humanidad no quiso rehuirla, y experimentando una angustia indecible, la «abrazó» por nuestra salvación: me amó y se entregó por mí.

El ser humano puede tener actitudes diferentes ante esta realidad del sufrimiento; puede rebelarse, esto no solemos hacerlo los cristianos, aunque haya un primer momento de rebeldía luego, con la gracia de Dios recapacitamos y pasamos a la resignación; pero no podemos quedarnos ahí, tenemos que suplicar la ayuda de Dios para TOMAR la cruz siguiendo al Crucificado, tomarla con el amor que El la tomó. Nos dice Teresa:»Las almas que no abrazan la cruz, sino que la llevan arrastrando, las lastima y cansa y hace pedazos; pero si es amada, es suave de llevar; esto es cierto».

En esta fiesta de la Santa Cruz, demos gracias a Cristo que la tomó sobre sí, y pidamosle la gracia de tomarla también nosotros por El.

Hermanas Carmelitas

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