Rincón Carmelitano

QUISIERA SER UNA SANTA CARMELITA

(Santa Teresa de los Andes )

«Mis esfuerzos todos se dirigen a ser una santa carmelita; y creo que lo que Dios quiere de mí para alcanzar esta santidad es un recogimiento continuo: que nada ni nadie pueda distraerme de El. no me pide nada más que esto, porque allí, en esa unión íntima de mi alma con mi Dios, se encuentra para mí en ejercicio de todas las virtudes. Primero que todo encuentro la renuncia completa de todo mi ser, pues cuanto más me aísle de mí misma, más me internaré en El. trato pues, de negarme en todo para llegar a poseer al Todo, según nos enseña nuestro Padre San Juan de la Cruz.

Hay días que consigo vivir enteramente para Dios. Entonces es cuando me siento en el cielo. Entonces es cuando comprendo que sólo Dios basta. Fuera de El no hay felicidad posible.

Mi oración es cada vez más sencilla. Apenas me pongo en oración siento que toda mi alma se sumerge en Dios, y encuentro una paz, una tranquilidad tan grande como me es imposible describir. Entonces mi alma percibe ese silencio divino, y cuanto más profunda es esa quietud y recogimiento, más se me revela Dios.

Trato de adquirir las virtudes: ser obediente hasta en lo más mínimo, caritativa con mis hermanas y sobre todo, ser humilde. para esto procuro no hablar ni en pro ni en contra de mí misma. En fin mi ideal de ser carmelita es ser hostia, ser inmolada constantemente por las almas, y mi fin principal es sacrificarme porque el amor del Corazón de Jesús sea conocido. Quisiera vivir hasta fin del mundo sufriendo junto al Divino Prisionero»

Hermanas Carmelitas

 

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