Editorial
¡QUÉ BUEN PADRE! La figura de San José ocupa un lugar muy particular en el Evangelio. De él no se conserva ninguna palabra, pero su vida habla con una gran fuerza. José no es el padre biológico de Jesús y, sin embargo, ejerce una verdadera paternidad. Su misión no nace de la sangre, sino de la confianza que Dios deposita…














