Rincón Carmelitano
EL QUE COME MI CARNE Y BEBE MI SANGRE PERMANECE EN MÍ Y YO EN ÉL (Jn. 6,56) «El primer testimonio de amor de Jesús es habernos dado a comer su cuerpo y a beber su sangre… El amor posee esta característica: siempre da y siempre recibe. Pues bien; el amor de Cristo es generoso. Da todo cuanto tiene y…











